domingo, 31 de enero de 2016

MEDITACIÓN 4. LA EXISTENCIA DE DIOS



Resultado de imagen de fotos de flores



MEDITACIÓN 4

LA EXISTENCIA DE DIOS

©Giuseppe Isgró C.


L
a existencia de Dios se puede observar en todo lo que es, o está manifestado en la realidad. También, en lo que, eternamente, se manifiesta en el eterno presente. Él es; tú eres; él, - ella-, es; nosotros somos; ustedes son; ellos son. Todo es Él, sin dejar de ser Él, y sin separarse de Él.
Todo lo que es, es Él.
Todo lo que es, emana de Él, sin dejar de ser Él y sin separarse de Él. Es Él emanado a la conciencia individual, en el Alma Universal, con los mismos atributos que los de Él, en los Espíritus de los cuatro reinos naturales.
Él es causa y fuente de todo lo existente y de todo lo que eternamente existirá.
Él es ley cósmica impresa en su propia conciencia y en la conciencia de cada ser.
Él es guía de sí mismo en la conciencia de cada ser por el sentimiento de los valores universales, o atributos divinos. Los valores universales fungen de sentidos cósmicos en cada ser de los cuatro reinos naturales.
Él es anhelo de ser; cada ser en los cuatro reinos naturales es una expresión de Él, con todos sus atributos divinos, incluyendo el libre albedrío, y un instrumento de su voluntad, aunque con autonomía propia, pero, sujeto a la Ley cósmica. La misión de cada ser es percibir, comprender y realizar la Ley cósmica, conscientemente, ad infinitum, en todos los estados de conciencia, en las infinitas estaciones de la vida, por la experiencia.
Toda vida es una expresión de Él.
Toda voluntad es una expresión de su voluntad.
Todo amor es una expresión de su amor.
Toda justicia es una expresión de su justicia.
Toda belleza es un grado de la expresión de su belleza, la que cada ser es capaz de expresar en un momento dado, según el nivel de conciencia alcanzado y la estación inherente.
Todo poder es una expresión de su poder creador.
Todo conocimiento es una expresión de su conocimiento, en determinado grado.
Toda sabiduría es una expresión de la de los atributos divinos, o valores universales, de acuerdo con la suma existencial de cada ser, de acuerdo con la experiencia alcanzada hasta determinado momento, en las infinitas estaciones de la vida. Empero, las nuevas necesidades emergentes, los deseos o anhelos de progresos, los retos y propósitos por realizar, los objetivos antepuestos como metas de realización, seguirán expresando, ad infinitum, tanto la sabiduría innata como el poder creador potencialmente infinito que reside en cada ser.
 El Libro de los Espíritus, dice: (4) -“Para creer en Dios, es suficiente observar las obras de la Creación. El universo existe; por lo cual tiene una causa. Dudar de la existencia de Dios, sería como negar que cada efecto tenga una causa, y afirmar que la nada haya podido producir alguna cosa”.


No hay comentarios:

Publicar un comentario