domingo, 18 de agosto de 2019

EXÉGESIS 452



EXÉGESIS 452

©Giuseppe Isgró C.



452.       Es verdad que ciertas circunstancias favorecen el desarrollo de la segunda vista?
-“Sí; una enfermedad, la inminencia de un peligro, una fuerte conmoción pueden desarrollarla, es decir, colocar el cuerpo en un estado particular que permite al Espíritu  de ver lo que vosotros no podéis ver con los ojos materiales”-.
En tiempos de crisis y de calamidad, las grandes conmociones, todas, en suma, las causas que sobre excitan la moral, provocan, en tal momento, el desarrollo de la segunda vista. Parece que la providencia, delante a un peligro nos da el medio para contrarrestarlo. En la historia existen numerosos casos registrados al respecto.

El Libro de los Espíritus
Allan Kardec


Qué es la Segunda vista? Es la visión del Espíritu emancipado de la materia por el desdoblamiento; es decir, por la emancipación de la conciencia subjetiva de los sentidos físicos. Es en sí una evasión del Espíritu de la conciencia objetiva, con lo cual entra en un estado fronterizo de percepción, comprensión y realización. Es la fuente natural  de la intuición.
Se accede a este estado fronterizo de conciencia por la relajación profunda, por la meditación, por la auto-hipnosis, por la lectura, por el sueño, por el cansancio, por la ausencia de salud, por “la inminencia de un peligro”, y “una fuerte conmoción pueden desarrollarla”.
En todas estas variantes, proyectándose, el Espíritu, puede ver por sí mismo realidades trascendentes que le conciernen. Es un mecanismo natural. Las necesidades estimulan esta percepción extrasensorial a nivel energético-motivacional, y en la percepción del qué, del cómo, del dónde, del cuándo, del quién, del cuánto y del por qué.
La conciencia de una necesidad emergente, de cualquier índole, activa el mecanismo motivacional en la búsqueda de soluciones. En el momento en que se perciba que todo está bajo control, o que se puede someter al propio control la situación emergente, ese conocimiento se transforma en entusiasmo, que vuelve en incansable a la persona hasta que resuelve la situación o que alcanza el objetivo.
Tanto el conocimiento potencialmente infinito, como el poder creador en estado de potencialidad, se encuentran en el propio interior del ser, como atributos divinos que afloran al afrontar cualquier situación emergente, tanto para alcanzar un objetivo antepuesto como realización que aporte un cambio que trasciendas la situación actual, como para resolver cualquier situación para restablecer el equilibrio preexistente. La mente busca y encuentra las respuestas a las propias preguntas, si afronta, sin evasión, los acontecimientos que se presentan en su existencia diaria. Si no abandona, en el momento menos fácil de la situación, siempre se activarán los poderes creadores de la mente, y aportarán la solución anhelada. Surgen las coincidencias, oportunamente, que generan los resultados oportunos y efectivos, a tiempo.
También, el entorno espiritual de afines, amigos, guías y protectores, y la contraparte espiritual que coadyuva a los propósitos existenciales, desde la dimensión espiritual, inspiran las respuestas oportunas y necesarias, en la conciencia, más el estímulo positivo, que orientan las propias acciones hacia el logro anhelado.
La Divinidad, como Supremo Pedagogo, inspira, en la conciencia, por el lenguaje de los sentimientos de los valores, las ideas precisadas para la solución de cualquier situación que se presente, en el espacio y tiempo. Siempre, si se persiste, incansablemente, sin abandonar cuando las cosas se ponen menos fáciles y más dura, surgirá la fuerza interior, y las ideas pertinentes, que conducen, con facilidad, al logro, y a la solución efectiva de todo cuanto se persiga como logro, objetivo o meta en todos los ámbitos de la vida.


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