miércoles, 16 de octubre de 2019

EXÉGESIS 548





EXÉGESIS 548


©Giuseppe Isgró C.

548.          Un Espíritu que asistiese a una batalla como simple espectador, -puede percibir la separación del Espíritu del cuerpo, en los caídos? Y, cómo se le desenvolvería, bajo su mirada, este fenómeno?
-“Pocas desencarnaciones ocurren en forma instantánea. En la mayoría de los casos, el Espíritu, cuyo cuerpo ha sido afectado mortalmente, aún no ha adquirido conciencia de ello. Tan pronto lo perciba, se acerca al cuerpo, que permanece inerte, siendo la vida toda del Espíritu, es sólo a él mismo que se habla, y se dirige”-.

EXÉGESIS: Por supuesto, que, todo Espíritu, en cualquier escenario en que se encuentre como observador, que no esté abstraído, puede observar aquello en lo que esté interesado y percibir cualquier cosa que contemple, y aún mejor que un Espíritu encarnado. Un ser humano podría observar en la dimensión física el fenómeno de la desencarnación y ver cómo queda inerte el cuerpo, empero, le pasaría desapercibido todo lo que hiciere el Espíritu, acto seguido.
Tanto un Espíritu desencarnado, como encarnado, pero desdoblado, puede ver el comportamiento del Espíritu en proceso de desencarnación. Aun cuando el Espíritu no haya desencarnado en forma instantánea como lo menciona la respuesta que obtuviera Allan Kardec, a la pregunta formulada, se encuentra en desdoblamiento. Empero, en ambos casos, no se da cuenta de ello, y actúa como lo haría una persona en la dimensión física, comportándose como un ser humano normal, en el estado de emergencia por el que esté pasando. Si estuviera en el fondo de un un barranco, o pendiente, se arrastraría como lo haría cualquier persona, en ese estado, hasta ascender a la superficie. Si el cuerpo ha quedado inerte porque ya no puede albergar la vida, el Espíritu se encuentra separado del mismo, pero no se ha dado cuenta de lo ocurrido, y puede pasar por un tiempo determinado por un estado de confusión. Se acerca al cuerpo, y lo ve inerte, busca a los amigos o familiares, les habla pero percibe que no le atienden y aún no se da cuenta de que ha desencarnado. Cuánto dura ese estado de letargo? Es variable; desde unos instantes a horas, días, meses o años, en algunos casos menos frecuentes. Generalmente, los Espíritus guías, afines o amigos, le asisten y ayudan a percibir el estado real en que se encuentra.
El observador que se encuentra en la dimensión espiritual, en el lugar de los hechos, y en la misma frecuencia de esfera mental, percibe la realidad y las consecuencias de lo que ocurre. Prestará asistencia como lo harían algunas personas en la dimensión física? O, desde que perspectivas observaría el fenómeno? Lo haría con indiferencia? Hay Espíritus presentes con ánimo de asistir a los combatientes, que le asisten? Como lo denotan diversos estudios, entre ellos el de Léon Denis, en su obra El mundo invisible y la Guerra, que relata como desde la dimensión espiritual existen grupos de Espíritus que participan en las batallas, contribuyendo a inyectar energía a sus respectivos bando, o produciendo fenómenos de alucinaciones diversos para amedrentar al bando opuesto, con lo cual en muchas batallas el bando menos numerosos, lucha con más ahínco y fervor transformando batallas ya perdidas en victorias. Esto, gracias a fenómenos diversos de asistencia espiritual, ya que, desde esa dimensión se tiene interés de que las cosas ocurran de determinadas maneras.
Empero, habría que destacar, por deducciones efectuadas por diversas circunstancias observadas, a lo largo de los años, que Espíritus de diversos grados de progreso espiritual, o estados de conciencia, que actúan en esferas mentales diferentes, aun encontrándose en el mismo sitio, podrían no verse, entre sí, por la frecuencia espiritual en que cada grupo se encuentra.
Esto es un fenómeno al que hay que prestarle atención, pese a lo escasamente conocido. Es como decir: existen universos paralelos que interactúan en frecuencias diferentes, y aun estando en el mismo lugar, físicamente hablando, al variar la frecuencias, no existen comunicaciones entre ellas, a menos que el de la frecuencia superior descienda a la de menor grado vibratorio, por decirlo de alguna manera, y establezca la comunicación.
Podría ocurrir que un Espíritu comunicante, en una sesión espírita, diera una comunicación espiritual al grupo asistente, y acto seguido asistiese un Espíritu de mayor o menor nivel de frecuencia y se le preguntara si tuvo conocimiento de la visita previa, o la opinión sobre el mensaje dado y mencionase que no le vio. Uno se quedaría extrañado de la respuesta y el Espíritu mencionara diversidad de frecuencias donde los diversos grupos no tienen comunicación entre sí a menos que se encuentren en las mismas esferas mentales, o espirituales.  
Un tema digno de estudio entre esas infinitas cosas que aún quedan por conocerse en el concierto de todas las cosas.
En la dimensión física en que nos encontramos, se habla, a nivel de literatura estimulante, o de auto-ayuda, como la frecuencia vibratoria de los pensamientos y sentimientos, atrae o repeles a personas de iguales o diferentes estados de conciencia, o polaridad mental, donde los opuestos jamás se juntan, por la ley de atracción o repulsión. Un fenómeno natural que rige la ley de afinidad, donde cada ser, por su suma existencial, en proceso de cambio constante, es ubicado o reubicada según se sume o reste a la referida sumatoria de vida. Es el orden en que cada ser se ubica, o encuentra, en el concierto de todas las cosas. Todos los que conforman determinado grado se encuentran ubicados en la misma esfera mental, aunque, física y espiritualmente, se hallen adscritos a diferentes mundos. La esfera mental es la misma, en cada grado.  
Tema en revisión…..y análisis.





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