
MEDITACIÓN
4
LA
EXISTENCIA DE DIOS
©Giuseppe
Isgró C.
L
|
a
existencia de Dios se puede observar en todo lo que es, o está manifestado en
la realidad. También, en lo que, eternamente, se manifiesta en el eterno
presente. Él es; tú eres; él, - ella-, es; nosotros somos; ustedes son; ellos
son. Todo es Él, sin dejar de ser Él, y sin separarse de Él.
Todo lo que es, es Él.
Todo lo que es, emana de Él, sin dejar de ser Él y
sin separarse de Él. Es Él emanado a la conciencia individual, en el Alma Universal,
con los mismos atributos que los de Él, en los Espíritus de los cuatro reinos
naturales.
Él es causa y fuente de todo lo existente y de todo
lo que eternamente existirá.
Él es ley cósmica impresa en su propia conciencia y
en la conciencia de cada ser.
Él es guía de sí mismo en la conciencia de cada ser
por los valores universales, o atributos divinos, o sentidos cósmicos. Los
valores universales fungen de sentidos cósmicos en cada ser de los cuatro
reinos naturales.
Él es anhelo de ser; cada ser en los cuatro reinos
naturales es una expresión de Él, con todos sus atributos divinos, incluyendo
el libre albedrío, y un instrumento de su voluntad, aunque con autonomía
propia, pero, sujeto a la Ley cósmica. La misión de cada ser es percibir,
comprender y realizar la Ley cósmica, conscientemente, ad infinitum, en todos
los estados de conciencia, en las infinitas estaciones de la vida, por la
experiencia.
Toda vida es una expresión de Él.
Toda voluntad es una expresión de su voluntad.
Todo amor es una expresión de su amor.
Toda justicia es una expresión de su justicia.
Toda belleza es un grado de la expresión de su
belleza, la que cada ser es capaz de expresar en un momento dado, según el
nivel de conciencia alcanzado y la estación inherente.
Todo poder es una expresión de su poder creador.
Todo conocimiento es una expresión de su
conocimiento, en determinado grado.
Toda sabiduría es una expresión de la de los
atributos divinos, o valores universales, de acuerdo con la suma existencial de
cada ser, de acuerdo con la experiencia alcanzada hasta determinado momento, en
las infinitas estaciones de la vida. Empero, las nuevas necesidades emergentes,
los deseos o anhelos de progresos, los retos y propósitos por realizar, los
objetivos antepuestos como metas de realización, seguirán expresando, ad
infinitum, tanto la sabiduría innata como el poder creador potencialmente
infinito que reside en cada ser.
El Libro de los
Espíritus, dice: (4) -“Para creer en
Dios, es suficiente observar las obras de la Creación. El universo existe; por
lo cual tiene una causa. Dudar de la existencia de Dios, sería como negar que
cada efecto tenga una causa, y afirmar que la nada haya podido producir alguna
cosa”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario